domingo, 28 de septiembre de 2008

viernes, 19 de septiembre de 2008

Digamos NO al IMPUESTAZO

Digamos NO al IMPUESTAZO

El gobierno de Gutiérrez quiere aumentar
las tasas en un 300 por ciento para pagar

* 140 nuevos funcionarios
* 2 mil nuevos empleados políticos
* Aumentos del 200 % a los funcionarios


Y NADA DE OBRAS Y SERVICIOS

martes, 9 de septiembre de 2008

Si en España, 1 de cada 4 niños es pobre, ¿cuál es la estadística verdadera en la Argentina?

Si en un país que fue sinónimo de crecimiento las condiciones de la niñez y de los de edad avanzada es paupérrima, la realidad argentina no es mejor ni igual.

1 de cada 4 niños en España es pobre, de acuerdo a la agencia estatal española EFE, que recuerda que es una situación que afecta a la mitad de los inmigrantes menores de 16 años por lo que al perfil tradicional de la pobreza, los mayores de 65 años, se añaden nuevas caras, la de los menores y la del fenómeno de la inmigración.

Así se desprende del 'Informe de exclusión social en España 2008', de la Obra Social de Caixa Catalunya en el que, por primera vez, se analiza la pobreza teniendo en cuenta los diferentes ciclos de vida de la población. El estudio concluye que el 19,9% de la población en España vive en situación de pobreza moderada, es decir, aquella que sufren las familias que cobran por persona €6.347 al año, lo que supone el 60% de la media de ingresos del país. Los niños y los mayores de 65 años son los que más la padecen (24% y 31%, respectivamente). Sin embargo, en los casos de pobreza alta y severa -las que se dan en hogares que solo disponen de €4.573 y €3.219 anuales, respectivamente- son los más pequeños los más afectados. El grado de vinculación de los progenitores al mercado laboral y la propia composición del hogar son los dos factores que más influyen sobre el riesgo de exclusión económica infantil. De esta forma, un 34 por ciento de los menores que viven en hogares donde sólo trabaja uno de los padres son pobres, tasa que se eleva al 62 por ciento de los niños cuando viven en una familia monoparental y el sustentador no trabaja. Respecto a los menores de 16 años inmigrantes, la mitad vive en hogares considerados pobres y el riesgo de padecer las formas más graves de pobreza se acusa más entre los extranjeros que entre los españoles. Así, el riesgo de pobreza alta entre los españoles es del 8,4% y entre los inmigrantes del 32%, una brecha que también se constata en el riesgo de pobreza severa, de un 4% en la población menor española a un 28% de los extranjeros. Más de 1.700.000 niños están en situación de riesgo Para la coordinadora del informe Carme Gómez-Granell, hay 1.700.000 niños en situación de riesgo, un problema "muy grave" que precisa una "solución política urgente" con medidas integrales que incluyan prestaciones sociales, de apoyo educativo y políticas de empleo. "Nos jugamos el futuro y el presente de muchos niños", ha subrayado Gómez-Grandell quien ha advertido de que tanto el fracaso escolar como los comportamientos delictivos en la población más joven están directamente relacionados con la pobreza. El informe determina que la pobreza moderada alcanza al 17% de los hombres y al 21% de las mujeres nacidas en España, tasas que se sitúan en el 26% y en el 24% entre los nacidos fuera de la Unión Europea de los 25. En opinión de Pau Marí-Klose, director científico de informe, "España no ha aprovechado el ciclo expansivo para proteger a la población más vulnerable", una oportunidad que sí han empleado otros países europeos como Reino Unido, cuyas iniciativas políticas han logrado reducir la tasa de pobreza del 30 por ciento en 1999 al 24% en 2006. "España es el único país en el que empeora la capacidad de reducir al pobreza infantil y de las personas mayores en los últimos años", ha indicado Marí-Klose.
Agencia Estatal Española EFE

martes, 2 de septiembre de 2008

Más de 500 mujeres niñas están tapadas de silencio y sin embargo gritan...¿Escuchás?




Florencia Pinachi
Fernanda Aquirre
Otoño Uriarte
Marita Verón
Hay más de 500 mujeres desaparecidas en "democracia". Nadie habla de ellas. Callan jueces, policías, ciudadanos comunes, defensores de derechos humanos, partidos políticos, vecinos, funcionarios. Callan los miserables que se regodean en los prostíbulos con el dolor ajeno y lejano de esas mujeres y niñas.
Callan y muchos son cómplices. ¿Y vos?
Por Carlos Melone
Nadie puede hacerse cargo de llevar el Mundo a sus espaldas. Y sin embargo, todos llevamos la historia de este Mundo sobre las nuestras.
Una historia donde lo magnífico y lo horroroso conviven en armonía y en promiscuidad, como amantes apasionados y como perros rabiosos. Y el asombro, esa capacidad que siempre agoniza y siempre revive, habita en cada momento, en cada instante, en cada suspiro de nuestra soledad y de nuestro desvalimiento.
Esa familia sentada en la centenaria ceremonia de comer juntos en derredor de una mesa real o imaginaria, carga sobre sí esa historia y ese asombro.
Y es posible (¿porqué no?) que en esa mesa esté una niña o una joven, sujetos históricos del maltrato más atroz entre todas las atrocidades de la historia humana y destinatarias de los más bellos cantares que los humanos han sabido construir.
En esa mesa, esas niñas y esas jóvenes, bellas tal vez, inocentes o plenas y una familia que las ve, que sonríe ante sus miradas. Simple historia de la simpleza.
Y un día no están más. Y un día el Mefisto de la Historia las secuestra, las desaparece.
Y un día ya no están en la centenaria ceremonia porque ellas solas, mujeres jóvenes y niñas, deben cargar con la historia y dejar ante nosotros la estela del estúpido asombro, de la bellaquería de la complicidad por el no compromiso, de la cretinada sin nombre que oscurece el cielo y apaga, extingue, la palabra dignidad.
Ellas son desaparecidas para ser comerciadas como carne, para ser sumergidas en el infinito espanto de la esclavitud sexual, en la traición más grande de los humanos a sí mismos, transformando al sexo, esa fiesta de sentido para el corazón y el alma, en un ritual ominoso e inmundo en donde ellas, niñas y jóvenes han sido suprimidas de la vida, han sido descuartizadas de sí mismas, han sido entregadas a cuerpos sudorosos y mugrientos de vergüenza, obligadas a renunciar a ser.
Más de 500 faltan en la Argentina. No hablemos del Mundo porque la náusea sería incontenible. Callan jueces, policías, ciudadanos comunes, defensores de derechos humanos, partidos políticos, vecinos, funcionarios. Callan los miserables que se regodean en los prostíbulos con el dolor ajeno y lejano de esas mujeres y niñas.
Callan y muchos son cómplices.
Porque faltan más de 500 de ellas. Y sus gritos silenciosos entre jadeos animales de sujetos sin nombre, sólo son eco para el asombro de lo que no se puede aceptar, de lo que lastima las manos de apretarlas y quiebra los ojos de tanto llorar.
Más de 500 chicas desaparecidas en la Argentina para ser comerciadas como si fuesen muebles, piedras, cosas, para ser revisadas como los dientes de un caballo para ver si son aptas... ¿Otra mancha más para el infinito del Horror de la historia?
Puede ser. Es.
Y una vez más el silencio.
Jaque al Rey cree que el silencio calla lo que no se puede o no se quiere gritar. Y sin embargo, grita… vaya contradicción ¿no?
TODAS las sociedades tienen silencios.
Mala noticia.
Muy mala noticia.
Más de 500 mujeres niñas están tapadas de silencio y sin embargo gritan…
¿Escuchás?
Ayudanos a romper la cadena de silencio que rodea la desaparición de estas mujeres. Reenvía este mensaje a todos tus contactos.
Entre todos podemos mover el tablero.
Jaque al Silencio.
Jaque al Olvido.
Jaque al Rey.

domingo, 31 de agosto de 2008

La utopía de una mejor calidad de vida



“El nuevo desafió en esta construcción es fortalecer nuestra mirada desde la integralidad de las políticas publicas y el respeto al espacio territorial”

Políticas sociales no es sólo ejecución de planes de ingreso, seguros, asistencia alimentaria, emprendimientos, becas, viviendas entre otras cosas. Se trata de algo mucho más complejo, tan complejo como la realidad cotidiana, es pensar en contribuir al desarrollo de la persona, su familia y su contexto.
Alicia Kirchner

"Tenemos el desafío de luchar contra la pobreza, desigualdad e inequidad"


Cristina Fernández de Kirchner: "Tenemos el desafío de luchar contra la pobreza, desigualdad e inequidad". La presidenta de Argentina aseguró, que en "la actualidad son otras las batallas" que se libran, y señaló, que es preciso construir "una nueva independencia de nuestros pueblos a partir de la lucha contra la pobreza, la desigualdad y la inequidad social".

viernes, 29 de agosto de 2008

Mensaje a la mujer argentina


EVA PERON

27 de enero de 1947


Mujeres de mi país, compañeras:

Creo que hablamos ya un mismo lenguaje de fe, y abrigamos una misma esperanza de superación para el futuro de nuestra patria. Creo que estamos cada jornada más juntas, más íntimamente ligadas con nuestro destino paralelo. Creo que, día a día, aquí y allá, en las fábricas, o en los surcos, en los hogares o en las aulas, se acrecienta esa fuerza de atracción que nos reúne en un inmenso bloque de mujeres, con iguales aspiraciones y con parejas inquietudes. Creo que, al fin, hemos adquirido el claro concepto de que no estamos solas, ni aisladas, sino por el contrario, solidarias y unidas alrededor de una bandera común de combate.

Sé quiénes me oyen

Conozco a todas y a cada una de mis compañeras. Te conozco a ti, la que reveló el taller en toda su magnífica fuerza de mujer de voluntad. Sé tus luchas, sé tus reacciones, sé tus sueños.

Me gustó que entendieras el lenguaje de la nueva justicia social que ganaba a los hombres, y que, ardientemente, la aplicaras a tu grupo. Te conozco también a ti, la "descamisada" del 17 de Octubre, la mujer de la reacción de un pueblo que no quiso claudicar, ni entregarse. Te observé en las calles. Seguí tu inquietud. Vibré contigo, porque mi lucha, es también la lucha del corazón de la mujer que en los momentos de apremio, está junto a su hombre y su hijo, defendiendo lo entrañable.

Sí, defendiendo la mesa familiar, y el derecho a un destino menos duro. Defendiendo en resumen, todo aquello que la mujer tiene el deber de defender: su sangre, su pan, su techo, sus sueños.

Te conozco también a ti, la alejada en distancia, pero no en sentimiento, la mujer de nuestras chacras y pueblos del interior.

Tú también tienes tu parte, y mereces defenderla. Tú también supiste alentar a tu gente, y el resultado de tu largo y glorioso sacrificio, es ahora la noción de vivir en la protección de leyes de trabajo que han remozado tu corazón y tu rancho. Tú también tenías el derecho a la sonrisa, como cualquiera de las mujeres que en esta tierra opulenta, supieron arrostrarlo todo, siempre y en todo instante.

Conozco a mis compañeras, sí. Yo misma soy pueblo. Los latidos de esa masa que sufre, trabaja y sueña, son los míos.

No olvido mis deberes de mujer Argentina

Así como el destino me hizo ser la esposa de General Perón, vuestro presidente, me hizo también adquirir la noción paralela de lo significa ser la esposa del Coronel Perón, el luchador social. No se podía ser la mujer del presidente de los argentinos, dejando de ser la mujer del primer trabajador argentino. No se podía ser la mujer del presidente de los argentinos, dejando de ser la mujer del primer trabajador argentino. No se podía llegar al encumbrado e inútil sitial de esposa del General Perón, olvidando el puesto de tesón, y de lucha, de esposa del antiguo Coronel Perón, el defensor de los "descamisados".

Me lo hubieran permitido el protocolo, las costumbres de nuestro país, la línea del menor esfuerzo, la inercia, la vanidad, la satisfacción, el prurito de ignorar estando arriba, aquello que está abajo, fuera de la pupila. Nadie me hubiera recriminado ser solamente la esposa del general Perón, confundiendo mis deberes sociales. Pero me lo hubiese impedido el corazón. Me lo hubiese impedido el ejemplo de una conducta inflexible. Me lo hubiese recriminado, diariamente, esa pasión de trabajo, esa fe iluminada, y esa permanente inquietud por su pueblo, que caracteriza al General Perón. Por eso, estoy con vosotras. Por eso, seguiré junto al que sucumbe. Por eso, compañeras, mi acción social irá ensanchándose, en la medida que se ensanchan las heridas y las necesidades de ese noble y cálido pueblo de cuyo seno he salido. No tengo otra vanidad, ni otra ambición, que sea: servir, ser útil, volcarme en la inquietud de cualquiera de los millones de mujeres, que ahora poseen un claro sentido de su deber y una noción real de sus derechos.

Nuestro baluarte: el hogar

El hogar, esa célula social, donde se incuban los pueblos es la argamasa nobilísima y celosa, de nuestra tarea. Al hogar estamos llegando, y el hogar de los argentinos, nos va abriendo sus puertas, que son como el corazón ansioso del país. Todo lo hemos supeditado, repito, al fin último y maravilloso de "Servir". Servir a los "descamisados", a los débiles, a los olvidados, que es servir -precisamente- a aquellos cuyo hogar conoció el apremio, la impotencia, y la amargura. Del odio, la postergación, o la medianía, vamos sacando esperanza, voluntad de lucha, inquietud, fuerza, sonrisa. El hogar, que determinó el triunfo popular del Coronel Perón, no podía ser traicionado por la esposa del Coronel Perón. Vosotras mismas, espontáneamente, con esa cálida ternura que distingue a las camaradas de una misma lucha, me habéis dado un nombre de lucha: Evita.

Prefiero ser solamente "Evita"a ser la esposa del Presidente, si ese "Evita"es pronunciado para remediar algo, en cualquier hogar de mi patria.

La mujer debe ir a la acción política

Todo ello, no hace sino unirnos cada vez más, compañeras.

Y al unirnos, colocarnos en un plano social nuevo. La mujer argentina ha superado el período de las tutorías civiles. Aquélla que se volcó en la Plaza de Mayo el 17 de Octubre; aquélla que hizo oír su voz en la fábrica, y en la oficina y en la escuela; aquélla que, día a día, trabaja junto al hombre, en toda la gama de actividades de una comunidad dinámica, no puede ser solamente la espectadora de los movimientos políticos. La mujer debe afirmar su acción. La mujer debe optar. La mujer, resorte moral de un hogar, debe ocupar su quicio, en el complejo engranaje social de un pueblo. Lo pide una necesidad nueva de organizarse, en grupos más extendidos y remozados. Lo exige en suma, la transformación del concepto de la mujer, que ha ido aumentando sacrificadamente el número de sus deberes, sin pedir el mínimo de sus derechos.

Unirse y afirmar una voluntad

Yo considero, amigas mías, que ha llegado quizá el momento de unirnos en esta faz distinta de nuestra actividad cotidiana.

Me lo indica, diariamente, la inquietud de vuestros pensamientos y la ansiedad que noto cada vez que cruzamos dos palabras.

La Mujer argentina ha llegado a la madurez de sus sentimientos y sus voluntades. La mujer argentina, debe ser escuchada, porque la mujer argentina supo ser aceptada en la acción. Se está en deuda con ella. Es forzoso restablecer, pues, esa igualdad en los deberes. La mujer que recorrió a pie largas distancias, para afirmar junto al hombre, una voluntad: la "descamisada" que convirtió cada hogar en un baluarte de exaltación revolucionaria; el corazón que sustento, sin desmayo ni retroceso, el triunfo del pueblo el 24 de febrero, no podrá ser olvidado por los hombres que salieron ungidos sus representantes, en aquella histórica contienda cívica. Esos hombres no olvidaron a la mujer. Esos legisladores del pueblo, recordarán a la entraña de ese pueblo: la mujer argentina, llegada a su madurez social y política. El voto femenino, será el arma que hará de nuestros hogares, el recaudo supremo e inviolable de una conducta pública. El voto femenino, será la primera apelación y la última. No es sólo necesario elegir, sino también determinar el alcance de esa elección. En los hogares argentinos de mañana, la mujer con su agudo sentido intuitivo, estará velando por su país, al velar por su familia.

Su voto será el escudo de su fe. Su voto será el testimonio vivo de su esperanza en un futuro mejor. Los legisladores saben eso, compañeras. Es premioso recordarles que no lo olviden. Esa es una de las formas de nuestra lucha cotidiana, amigas, ahora que nos hemos conocido mejor y estamos unidas por todo el país, en un bloque solidario.

Soy la primera camarada de lucha

La mujer del presidente de la República , que os habla, no es -en este sentido- más que una argentina más, la compañera Evita, que está luchando por la reivindicación de millones de mujeres, injustamente pospuestas, en aquello de mayor valor en toda conciencia: la voluntad de elegir, la voluntad de vigilar, desde el sagrado recinto del hogar, la marcha maravillosa de su propio país.
Esta debe ser nuestra meta.